Primero, el producto en un escritorio real
Nada se evalúa sobre una foto de catálogo. Armamos el equipo en un puesto de trabajo concreto, con el ancho y la profundidad que suele tener un cuarto de departamento en Buenos Aires. Ahí aparecen los problemas que la ficha técnica no menciona: si la silla choca con la pared al reclinar, si el monitor tapa la ventana, si el cableado queda colgando.